A pesar de esperar con verdadera ilusión este nacimiento, puede que con la llegada del bebé en casa te produzca síntomas de depresión postparto como ansiedad e irritabilidad, sentimientos negativos hacia el recién nacido, sintiéndote incapaz de cuidarlo, anorexia, apatía, astenia e insomnio.

La llegada del primer hijo convierte a la pareja en familia. La realidad es que la maternidad conlleva importantes cambios psicológicos que modifican la relación de pareja, el entorno social y laboral.

El cuidado de tu bebé requiere compromiso, responsabilidad y generosidad. Los cambios hormonales, el cansancio, la falta de sueño, el estrés, la preocupación sobre la capacidad para ser “buena madre”, hacen que tú y tu relación de pareja se quede prácticamente anulada, empleando tu energía en garantizar el cuidado del bebé, en detrimento de vuestro bienestar.

Aunque parezca imposible, es necesario vuestro descanso y dedicarte tiempo para ti exclusivamente, es muy importante ser consciente de ello todos los días y dedicarte unos minutos para ti.

Evita errores como:

Querer realizar tú todas las tareas

No expresar tus emociones.

Agobiarse por que la casa esté desordenada

Atender todas las visitas en casa

No delegar cuidados del bebé

Prejuzgarte, auto exigirte demasiado

No pedir ayuda

Sufrir en silencio

Para que esto no pase es necesario buscar y encontrar un tiempo para estar juntos, compartiendo el cuidado del bebé y evitando el excesivo cansancio de la madre cuando pretende asumir todos los cuidados del recién nacido

Repartirse los cuidados por ejemplo como madre si estas lactando ese será tu rol y para el papá puede ser cambiar el pañal, sacar gases, dormirle, bañarle, cambiarle de ropa.

La familia más cercana puede traeros comida preparada y poner alguna lavadora.

Para disminuir la intensidad de la depresión postparto se considera prioritario contar con el servicio de salus los primeros días o noches tras el nacimiento para poder tener una ayuda profesional con los cuidados postparto del bebé, que garantice tanto el cuidado del bebé como de la mamá.

Ante el inicio de cualquiera de los síntomas de depresión postparto es necesario establecer medidas que ayuden al tratamiento y desaparición de los mismos. En cualquier caso, siempre puedes consultarlo con tu ginecólogo o especialista.

Como madre debes saber pedir ayuda a tu entorno, aprendiendo a delegar tareas a tu pareja, a confiar el cuidado de su hijo a otros familiares y amigos, y sobre todo debes saber que es conveniente que expreses tus temores, dudas, preocupaciones y ansiedades. Nadie tiene que prejuzgar ni buscar en ti la perfección absoluta, porque sólo con el hecho de ser mamá e intentar hacerlo lo mejor posible ya eres maravillosa.

Cuanto más te quieras y te cuides, más rápido será tu recuperación y estable tu entorno, menos posibilidades habrá de presentar depresión postparto grave.

Por tanto, es mejor dejar para más adelante los grandes cambios en la vida, puesto que ya estará viviendo uno de los más importantes: ser mamá.

Diversos estudios han puesto de manifiesto que la privación de sueño y la fatiga derivada de la misma son dos factores relacionados con el desarrollo de la depresión postparto. El tratamiento para la depresión postparto puede requerir medicamentos, psicoterapia o ambos. Será el especialista médico quien determine la terapia a seguir.

RECORDAD:

  • Intentad mantener en lo posible unas rutinas para que el bebé vaya estableciendo hábitos de sueño y alimentación.
  • Contar con el servicio de salus siempre será un acierto para garantizar tu cuidado tras el parto o cesárea y del bebé.
  • Consulta tus dudas con una asesora en lactancia.
  • Es normal que el hermano mayor sienta celos ante la llegada del bebé. Potenciar su autoestima favorecerá que no se sienta desplazado y a aceptar antes la nueva situación.   
  • Podéis hacer del aseo del bebé un momento para compartir en familia.
  • Ante el inicio de cualquiera de los síntomas de depresión postparto es necesario acudir a tu médico de confianza para que te ayude con tratamiento y/o psicóloga perinatal.
  • Realiza pequeños paseos diarios que te obligue a salir de casa.
  • Reserva unos minutos exclusivos al día para ti.
  • No descuides tu aspecto físico te hará sentirte mejor contigo misma.
  • Intentad dormir cuando el bebé duerma
  • No olvides que si tú estás bien todo a tu alrededor está bien, para ello cuidar de tí será cuidar de tu familia.
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