Superficie de madera

Qué debo saber sobre la Mastitis

Actualizado: 25 mar

La mastitis es un problema de salud que se presenta en alrededor del 10% de las lactancias y en algunas ocasiones termina en un destete precoz (y en contra del ánimo de la madre por seguir lactando), por ello es importante conocer cómo se manifiesta, cómo tratarla y lo más importante qué hacer para evitar que se produzca. Además os dejo un testimonio de muchísimo valor, María, una mamá Coalas que a pesar de tener complicaciones en su mastitis no se dió por vencida con la lactancia.


Ahora biem ¿qué es exactamente una mastitis? es la inflamación que se produce cuando no hay un vaciado adecuado del pecho, generando un acúmulo de leche que predispone a la sobreinfección por bacterias. Suele producirse en mujeres durante los 3 primeros meses postparto.

La secuencia del proceso es:

Inflamación> Dolor> Retención de leche> Alteración de la flora mamaria> Infección**

(**éste último punto puede evitarse si detectamos a tiempo)


¿Qué factores influyen para que se produzca una mastitis?

El factor más importante es el estancamiento de leche o ingurgitación mamaria por una mala técnica de lactancia (colocación o agarre inadecuado), por tomas poco frecuentes o poco efectivas, por uso de suplementos, pezoneras o sacaleches en algunos casos o por anquiloglosia (frenillo corto) o lengua rígida del bebé (tener en cuenta que no todos los frenillos cortos la producen).

La ingurgitación del pecho produce una sensación de incomodidad (indolora) en toda la mama o en las dos y la leche fluye poco por la presión.

Algunos factores maternos como el uso de antibiótico periparto o las grietas en el pezón son de riesgo para la sobreinfección por bacterias, sobre todo si asocian un vaciado deficiente de la mama.


¿Cuáles son los síntomas?


Inicio brusco de dolor moderado a intenso en una zona localizada de la mama, enrojecimiento e hinchazón (es como una especie de punzada). En algunos casos aparecen otros síntomas como malestar, fiebre, escalofríos, dolores de cabeza o musculares.

**Cuando se presentan estos síntomas, es importante consultar con algún profesional sanitario, idealmente con buenos conocimientos en lactancia.


¿Cómo se diagnostica?

El diagnóstico siempre es clínico, es decir, por los síntomas que comentamos en el punto anterior. No hay que hacer una prueba especial, ni cultivos de la leche. Estos son solo necesarios cuando no hay una respuesta satisfactoria al tratamiento, pero nunca de forma inicial.


¿Cómo se trata?

En las primeras 24-48 horas:

· Con un vaciado eficaz y frecuente del pecho (hay que asegurar el agarre para esto). En muchos casos es útil la extracción manual o con sacaleches, además de las tomas del bebé.

· Aplicando calor local y masajeando antes de cada toma.

· Es recomendable tomar analgésicos o antiinflamatorios como paracetamol o ibuprofeno, para aliviar los síntomas y mejorar el estado general (ambos compatibles con la lactancia).


Pasadas 24-48 horas:

Si no se observa mejoría, es importante valorar iniciar tratamiento antibiótico durante 10-14 días bajo la supervisión médica (siempre que tengas dudas sobre algún medicamento compatible con la lactancia consulta con tu médico y también puedes visitar e-lactancia para salir de dudas rápidamente).



¿Qué pasa si no hago nada de esto?

Una complicación de la mastitis es el absceso mamario (sucede en el 10% de los casos), que requiere valoración hospitalaria para posible drenaje quirúrgico.


¿Se puede seguir dando el pecho durante y tras una mastitis?

La lactancia no está contraindicada, por el contrario es clave en el tratamiento de una mastitis.


¿La leche de una mastitis está contaminada?

La leche del pecho afectado no tiene ningún efecto perjudicial para el bebé. En algunos casos se afecta un poco el sabor de la leche a un sabor ligeramente salado que puede generar cierto rechazo por parte del bebé, sin mayores consecuencias. Si la mujer tuviera mucho dolor se puede iniciar la toma por el pecho sano y continuar por el pecho afecto.


Sin embargo, en caso de infecciones, drenajes, etc, recomendamos el vaciado manual y complementar con biberón hasta haber sanado y cicatrizado totalmente.


¿Puedo prevenir una mastitis?

Si, para evitar la aparición de una mastitis es importante conseguir un buen agarre y asegurarnos de efectuar el vaciado completo del pecho. Las tomas deben ser frecuentes y a demanda. Es importante evitar lhorarios rígidos y separaciones entre la madre y su peque, las tomas nocturnas son necesarias y beneficiosas.

Si existieran grietas o fisuras hay que fomentar los cambios de posturas de amamantamiento: de cuna, bebé sentado a caballito, de rugby, acostada, biológica, etc.

Y nunca está de más la incoporación de probióticos en la dieta de la madre, siempre recomendamos Lactanza Hereditum.


A continuación un testomonio maravilloso de una mamá Coalas que a pesar de una mastitis con complicación no abandonó la lactancia. Gracias por tu testimonio Maria.




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